El presidente norteamericano Donald Trump lanzó recientemente unas declaraciones que revolucionaron al gremio médico. Abiertamente, expuso que el consumo de paracetamol, un fármaco con propiedades analgésicas y antipiréticas utilizado principalmente para tratar la fiebre y el dolor leve y moderado, podría estar asociado al autismo si se consume durante el embarazo.
“Tomar tylenol (una de las maneras en que se conoce al paracetamol en Estados Unidos) no es bueno, lo digo claramente. Por esta razón, estamos recomendando encarecidamente que las mujeres limiten su uso durante el embarazo, a menos que sea médicamente necesario”, señaló el presidente norteamericano.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, es una de las tantas organizaciones en el mundo que se ha referido a este caso. En una nota difundida en su página web informa de que “no existe evidencia que relacione causalmente el uso de paracetamol durante el embarazo con el autismo en niños, por lo que las embarazadas podrían seguir utilizando este medicamento cuando sea necesario, siguiendo siempre la recomendación de utilizar la dosis más baja posible que reduzca el dolor o la fiebre y utilizarla durante el menor tiempo posible.
La aseveración de Trump se basa luego que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los Estados Unidos pusiera en marcha una “campaña masiva de pruebas e investigación” para determinar “qué ha causado la epidemia de autismo” antes de septiembre, según declaró, en abril, el secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr.
¿Qué dicen los especialistas chilenos?
El académico del Departamento de Farmacia de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción, Dr. Pedro Novoa Gündel, explicó que el paracetamol continúa siendo el analgésico de elección durante el embarazo, en contraste con otros medicamentos.
“El paracetamol, a diferencia del ibuprofeno y la aspirina, está dentro de la segunda categoría más segura de uso durante el embarazo. Hay evidencia científica para el ibuprofeno y la aspirina que podrían causar problemas en el desarrollo del feto durante el embarazo”.
El neurólogo Pablo Salinas, nuerólogo de la Universidad de Chile ha sdio enfático al señalar: “hay que ser bastante irresponsable para estar diciendo esas falsedades más aún de manera oficial”.
Agrega que “toda la evidencia científica actual habla de una fuerte raigambre genética en la neurodivergencia con poca influencia de factores ambientales, sobre todo farmacológicos, como lo que se ha intentado hacer o menos aún de inmunizaciones, que es una mentira histórica que se difundió a comienzo del siglo”.
Claudia Figueroa León, Fonoaudióloga y Magíster en Desarrollo Cognitivo Universidad Andrés Bello en un reciente artículo de opinión publicado en El Mostrador si bien reconoce que es complejo el uso de medicamentos durante el embarazo sobre todo sin supervisión médica se hace necesario “comprender que el neurodesarrollo es un proceso complejo que depende de una multiplicidad de factores del propio niño y de su entorno es lo único que podemos afirmar, pues es la evidencia más clara de cómo nos formamos como seres humanos desde la etapa intrauterina. Alarmar a la población no hace más que desinformar, asustar y desconocer este proceso evolutivo del sistema nervioso y sus dimensiones”.
El Colegio de Químico-Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile ha emitido una contundente declaración, desmitificando la relación entre este analgésico y el autismo.
Héctor Torres, presidente del gremio, declaró a medios de comunicación: “todo medicamento conlleva riesgos si no se administra adecuadamente”. El profesional enfatizó que el medicamento está aprobado por agencias como la FDA y la EMA por su “perfil beneficio-riesgo positivo” y que la fiebre no tratada durante el embarazo puede tener graves consecuencias para el feto.
Finalmente, el gremio se apoya en estudios científicos recientes, como uno publicado en 2024 en la revista médica JAMA, que analizó una muestra de 2,4 millones de niños en Suecia y concluyó que no había una vinculación definitiva entre el paracetamol y el autismo, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o la discapacidad intelectual.
En entrevista con Radio Manía, la doctora Cecilia Goity, Ginecóloga de la Clínica Universidad de Los Andes, asegura que precisamente es el paracetamol el medicamento más común para embarazadas y niega alguna vinculación con el autismo.
